Bueno... empiezo en esta odisea...
Hace algún tiempo que quería iniciar un blog, pero no daba el primer paso.
Talvez este sea el mejor momento de mi vida para empezar o quizás sea el peor... tengo que esperar un tiempo para darme cuenta. Y deseo que llegue ese momento...
Siempre he pensado que cada vida merece un libro. El mío puede que esté a punto de comenzar.
Es curioso... talvez hasta estúpido... suena irónico.... pero desde hace días que quería abrir este blog para conversar conmigo mismo. Si... así como se oye... conversar conmigo mismo.
Puede ser que este blog no lo llegue a leer nadie y la verdad no me importa. Puede ser que alguien lo lea y que piense que es una cursilería lo que escribo o que no vale la pena gastar tiempo en conocer lo que pienso, eso tampoco me importa. No dependo de lo que piensen o digan los demás, ese curso ya lo pasé e intensivo.
La verdad quiero tomar este blog como mi diario privado personal. Como ese que escribíamos en la escuela y el que no nos gustaba ni queríamos que nadie leyera, precisamente porque es privado.
Quiero escribir así... como si nadie lo fuera a leer y como si no fuera a permitir que nadie lo lea. Este será mi encuentro conmigo mismo, mi diálogo con las musas de mi soledad y mi válvula de escape de este mundo tan sureal y efímero. Mi cita con mi mejor amigo.... yo
Siempre he dicho que mi mejor amigo soy yo y ¿quien mejor para escucharme que yo mismo?
Estoy pasando por un momento en mi vida en que las decisiones que tome van a marcar el resto de lo que me queda por vivir. Tengo que tomar la mejor y más sabia decisión y el único que me puede ayudar es el de arriba...
También es el comienzo de un bonito proyecto... el proyecto del resto de mi vida.
Creo que ya llegué al momento en que se hace necesaria una autoevaluación de lo que he sido, de lo que he vivido, de lo que hice y dejé de hacer y de cada una de esas piezas importantes, que hasta este momento, han formado parte de este libro... mi libro... el libro de mi vida.
Es tiempo de decidir si cambiar el rumbo o permitir que los vientos de la vida me sigan llevando con la misma dirección que he venido.
Mi vida la decido yo y le doy gracias al Creador por habernos dado ese hermoso regalo que se llama libre albeldrío... solamente yo y nadie más que yo decido que hacer con lo que me resta de vida.
Vamos Kaylor... yo sé que usted puede... yo conozco sus capacidades y estoy seguro que saldrá adelante. Lo único que no tiene solución en esta vida es la muerte y todo es posible, excepto que un hombre muera de parto.... jajaja
Yo me río de lo que digo porque me caigo muy bien (frase de gorgojo... comediante costarricense)
Bueno.... entonces.... empezamos en este periplo.... buena suerte...
martes, 26 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
NO TEMAS...EN EL COMIENZO DE ESTA NUEVA ODISEA O ETAPA... AQUI ESTOY YO!!!
ResponderEliminarSOLO LA MUERTE NO TIENE SOLUCION EL RESTO... SI!!
PIDELE A JEHOVA Q TE GUIE EN CADA PASO Q VAYAS A DAR Y Q TODO SUCEDA PARA HONRA Y GLORIA DE ÉL.. DE NADIE MÁS!! T Q M !!
Eres el piloto de tu vida
ResponderEliminar“Cuando conduzco el coche, me molesta que quien está junto a mi, me diga que camino tomar, que me detenga o ¡cuidado! Yo soy el conductor. Yo se porque hago lo que hago. Y el conductor es el único que lo sabe. Nunca hago caso de quien quiere decirme como manejar, porque por eso pasan accidentes”.
Escuché que le respondía un hombre a su amiga, cuando esta le platicó que su hija conducía un coche, y le dijo que acelerara para evitar un trailer. Su hija le hizo caso, pero no alcanzó a pasarlo. El trailer se llevó el coche. Afortunadamente viven para contarlo.
Como un rayo, comparé las similitudes que tiene este ejemplo con nuestra vida.
Nuestro coche se llama “vida” y el Ser Supremo ha sido lo suficientemente generoso, como para darnos a cada quien un “coche” propio.
Todos somos los conductores de nuestra propia vida. Desafortunadamente, muchos no asumen esa responsabilidad.
Son conductores miedosos, que les gusta preguntar a cuanto tripulante tienen, que deben hacer.
Y como resultado, tienen accidentes o no están satisfechos con su vida. ¿Por qué siguen escuchando los consejos de otros, cuando no están satisfecho con los resultados?
Simple. Es más fácil culpar a otros de sus fracasos, que ser responsables de sus decisiones.
Es el caso de la chica que le pregunta a la mamá ¿Qué debo estudiar?
O el caso del chico que pregunta ¿Cuál carrera da más dinero?
Porque el precio de seguir los impulsos de tu corazón, de tomar tus propias decisiones, es la posibilidad de fracasar.
Nadie puede esperar tener éxito en lo que le gusta con tan solo unos intentos. La historia está llena de hombres que estuvieron peleando por sus ideas, y que después de fracasos temporales, obtuvieron el éxito.
Aplicaron la persistencia en sus sueños.
La sensación de libertad, de asumir el control del volante de tu vida, te dará una seguridad y energía interior que no tiene precio.
Para un militar, su orgullo son las heridas de guerra. Y para el hombre de negocios, platicar de sus fracasos, antes de alcanzar la cima.
Aunque las derrotas temporales te causen dolor… cuando sean cosa del pasado, te divertirá recordarlas. Le dará más valor a tu éxito.
Detén a esa persona mata pasiones, y no la escuches cuando quiera dirigir el coche de tu vida, a una velocidad diferente a la que tú lo haces.
El no conoce porqué haces lo que haces. No conoce tu vida, como tú la conoces.
El no comprende tus sueños y motivos.
Finalmente, él en sus consejos, proyecta lo que él es. Lo que el hace. Lo que haría en tu lugar. Y si es un mediocre, y le haces caso… vas a acabar siendo un mediocre también.
Observa que las personas que han tenido éxito, primero se escuchan a sí mismas. Fueron tercas en escucharse primero a ellas mismas, antes que a los demás.
ResponderEliminar¿Que consejo te puedo dar? Hay dos frases que me encantan: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar” de Machado, y “Try hard enough” de Malcolm Forbes, esto es: sigue intentando hasta que tengas éxito.
Recordando mi vida, veo que las actividades en que he tenido más éxito, son en las que he aplicado estas dos frases. Y añade otro ingrediente: la esperanza.
En lo que más he tenido éxito, siempre hubo un momento en el que tuve un fracaso tan doloroso, que se abrían ante mi dos caminos: seguir adelante a pesar de que parecía que no lo lograría, o resignarme.
Al tomar el camino de seguir adelante… ¡lo logré! Te confieso que ya no creía en mi. Pero tenía la esperanza de lograrlo. Y la esperanza, transformó en realidad mis sueños.
También, hubo momentos en los que elegí el camino de la resignación. Me excusé ante mi mismo con mil pretextos de porque había fracasado. Pero no dejo de pensar que pude haber elegido la otra vereda y que pude haber tenido éxito.
La esperanza debes mezclarla con la persistencia también. Tu Breve Espacio, es fruto de la esperanza y persistencia combinadas.
La fe en un Ser Supremo también ha sido muy importante para mi. Me ha dado la paz y serenidad necesarias cuando parece que mi mundo se voltea de cabeza.
Te invito a que experimentes la emoción de conducir el coche de tu vida. Disfrútalo a tu ritmo, a tu manera ¡Y condúcelo hasta las estrellas!
¡Suerte!