Alguna vez has tenido un enemigo???
Yo si... y no porque lo quisiera tener.... sino porque me lo gané.
Mi mejor amigo pasó a ser mi enemigo... o al menos eso pensaba.
Durante el tiempo que pasamos disgustados, empecé a comprender y a valorar la presencia de un amigo.
Siempre lo necesitas o lo vas a necesitar.
Cuando hay un partido de fútbol de nuestro equipo favorito o de la selección.
Cuando se hace necesario comentar la mejenga del jueves en la noche o del domingo en la mañana.
Cuando hay un ride en cuadraciclo.
Cuando hay un paseo a la playa.
Cuando tenés un problema en el trabajo.
Cuando tenés un problema familiar.
Cuando se te descompuso el vehículo y necesitas un favor.
Cuando te sientes deprimido y necesitas hablar con alguien.
Cuando quieres salir a almorzar al chinamo de la esquina.
Cuando tienes que ir a hacer una vuelta a un lugar lejano y necesitas compañía...
o simplemente cuando necesitas que alguien esté presente aunque no pronuncie una sola palabra..
Yo lo necesité en todos esos momentos y fué cuando valoré la presencia de mi amigo.
Te pido perdón publicamente amigo mio... no sabes la falta que me has hecho.
Gracias por enseñarme el valor de un amigo y sobre todo por demostrarme que por encima de cualquier cosa está nuestra amistad.
Sos un caballero y te quiero un montón.
(Para Chucaro... sos grande man...)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario